
Ser sanos y longevos es lo que todos deseamos. Apuntando a esta dirección hay muchos estudios sobre ciertos alimentos en particular en los cuales los investigadores han encontrado diversas propiedades que nos pueden hacer más saludables ya que poseen un mayor poder defensivo contra algunas enfermedades. De allí se desprende que el consumo regular de al menos nueve alimentos específicos que a continuación detallaré, puede arrojar grandes beneficios y añadir años a nuestra vida. Aquí van:
1. Salmón. Es una de las mejores fuentes de ácidos grasos Omega 3, que contribuyen al buen funcionamiento de nuestro corazón, reducen los triglicéridos, el acumulamiento de depósitos de grasa en las arterias y la presión arterial. Es también sabido que el Omega 3 beneficia la salud de nuestro cerebro y sistema nervioso, y puede combatir la demencia y los desórdenes cognitivos.
2. Arándanos (blueberries). Fruta poderosamente antioxidante, repleta de vitaminas y minerales, combate enfermedades y potencia la longevidad, previniendo inflamaciones y daño celular producto de los radicales libres. Contribuye a reducir ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardiacas, acv y otras enfermedades del cerebro relacionadas con la vejez, como el Alzheimer o el Parkinson.
3. Yogur. Maravillosa fuente de probióticos o "bacterias amigas", la principal función de los probióticos es proteger nuestro sistema inmune contra enfermedades y ayudar al organismo en el proceso de absorción de los alimentos y sus nutrientes. Se ha determinado que el consumo regular de yogur nos mantiene saludables, previene ciertos tipos de cáncer y contribuye al tratamiento contra diarreas, infecciones del tracto urinario y síndrome del colon irritable.
4. Batata anaranjada. Conocida como "sweet potato", este tubérculo es rico en potasio y fibra, contribuye a mantener baja la presión arterial y es rico en vitamina A (que ayuda a la buena salud de la vista, los huesos, la fertilidad, y el crecimiento y mantenimiento celular). Su sabor dulzón es inconfundible pero a pesar de ello aporta un bajo índice glicémico al organismo, lo cual es excelente.
5. Té verde. Cada vez más comprobados sus efectos beneficiosos a la salud por su alto poder antioxidante, el té verde también incide positivamente en los procesos de pérdida de peso y en la regulación de los niveles de colesterol. También previene los daños en la piel causados por el sol y su ingesta regular aleja la aparición de ciertos tipos de cáncer.
6. Espinaca. Estas hojas verdes que nos recuerdan al alimento que tomaba siempre Popeye para estar fuerte, aportan pocas calorías pero muchas vitaminas y minerales, entre ellos calcio. Una taza de espinacas contiene tanto calcio como una taza de leche. Es también una buena fuente de magnesio, que contribuye al buen funcionamiento de nuestros músculos y del sistema cardiovascular. La espinaca es rica en vitaminas A y E, que cuidan la salud de nuestras células.
7. Pasta de tomate. El tomate es uno de esos alimentos saludables que se tornan aún más benéficos cuando se les cocina, porque en ese proceso liberan y concentran todos sus nutrientes. El tomate en diversas formas, envasado, en pasta o hasta en Ketchup, es una gran fuente de licopeno, un antioxidante capaz de luchar contra el cáncer de próstata y enfermedades coronarias. Es rico en potasio, hierro, y vitaminas A, C y E.
8. Chocolate negro. Además de consentir nuestro paladar, pues a quién no le gusta un chocolate, el negro es el más recomendable por su alto contenido en flavonoides, un antioxidante que ayuda a mantener nuestro corazón saludable. Recuerda: mientras más oscuro, más saludable y rico en antioxidantes es.
9. Avena. Es una de las mejores fuentes de fibra soluble, un tipo de fibra que contribuye a bajar los niveles de colesterol malo (LDL) y controlar los niveles de azúcar en la sangre, además de ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes o cardiopatías. Una porción de avena en el desayuno ayuda a mantener un peso saludable ya que su fibra soluble nos mantiene saciados por más tiempo.
FUENTE: EverydayHealth
