Empecemos por el principio. ¿Qué es la contractura? Es el resultado de una sobreexigencia muscular. Es decir, cuando usamos un músculo se producen desechos que se eliminan por medio de la circulación sanguínea y procesos metabólicos secundarios a la actividad. Cuando lo exigimos de más, se produce un déficit en este sistema de eliminación y esto es lo que nos genera molestias y dolor, por lo que el músculo se tensiona y produce la famosa contractura, que puede ser postural, por sobre uso, tensional, emocional o traumática, según el estímulo que la haya provocado, según explica el licenciado José Ibáñez, del equipo de rehabilitación de la Posada del Qenti.
Los alivios
EL MÁS CONOCIDO
El masaje descontracturante es el más popular de los métodos para deshacernos de las contracturas. "Es un recurso terapéutico derivado del estudio del comportamiento mismo del ser humano, es decir, la observación sobre las actitudes que el hombre tomó ante dolores musculares fueron siendo refinadas en las diversas culturas, dando como resultado las diferentes técnicas. La del masaje descontracturante es la más utilizada en Occidente y obtiene su nombre a partir de su efecto o resultado después de su utilización", explica José Ibáñez.
La finalidad de este masaje es provocar en el músculo sistemas- reflejo que aumenten y favorezcan la eliminación de desechos (ver definición). "Debemos tener en cuenta que la técnica es manual y tenemos que respetar las molestias y dolores que se pueden provocar, ya que los receptores dolorosos están más activos", advierte el especialista. Las maniobras básicas de esta ténica son la fricción superficial, fricción profunda, amasamiento y estiramiento. "Técnicas más específicas como la compresión manual, digitopresión, percusión y vibraciones corresponden a técnicas más específicas que pueden o no ser utilizadas durante una sesión de masoterapia descontracturante. Por lo tanto, no es recomendable su realización por personas no formadas académicamente para ejecutarlos", advierte Ibáñez.
¿Cuánto tardás en deshacerte de la contractura? Según su intensidad, algunas requieren una sesión sola y otras, más. Si se trata de una contractura fuerte, lo recomendable es hacer por lo menos tres sesiones, interponiendo 12 horas de reposo entre ellas.
Por último, es común que después de la primera sesión se sientan dolores, ya que se aumentó la capacidad sensitiva de la zona tratada, así como hormigueos derivados del aumento de circulación local o enrojecimiento temporal.
EL PREVENTIVO
La quiropraxia hace hincapié, sobre todo, en la prevención. "Es la única profesión capacitada para analizar, detectar y corregir una subluxación vertebral -vértebra que se desplaza o se rota y comprime algún nervio-", explica el licenciado Marcelo Barroso Griffiths, de la Clínica de la Columna. Y agrega: "La quiropraxia se basa en el hecho de que el bienestar depende de un sistema nervioso que funcione correctamente. El quiropráctico elimina las interferencias de este sistema mediante ajustes específicos, restaurando y mejorando la calidad de vida del individuo". Según el especialista, a diferencia de otras técnicas, ésta no se basa en la contractura en sí, sino en buscar qué es lo que la está generando.
Los ajustes quiroprácticos se realizan en camillas especiales que tienen partes móviles y son correcciones específicas en las vértebras desalineadas. Para esto se utilizan las manos o, a veces, un pequeño instrumento que permite un ajuste suave. Como el enfoque de la quiropraxia es preventivo y consideran que el cuidado de la columna es un hábito cotidiano, no hay una cantidad mínima o máxima de sesiones sino que recomiendan realizar chequeos con regularidad desde el nacimiento.
EL ALTERNATIVO
Se llama T.O.B. alternativa y se basa en estabilizar el sistema inmunológico para poder mejorar la calidad de vida y se trabaja con aparatología médica (campos bio-frecuenciales).
La base técnica del sistema es de microcircuitos electrónicos integrados en estado sólido, diseñados para barrer permanentemente todas las funciones del organismo. "Se trata de medicina cuántica especializada en tratamientos con emisión de campos ultradébiles que reorganizan las funciones celulares", dice Horacio Cufré, biofísico y director general de T.O.B. alternativa. Y continúa: "Es física al servicio de la calidad de vida. Todos los elementos, incluyendo las células, presentan cargas. El electrón, que es el más ligero y pequeño que existe y que puede ser movido de manera fácil y rápida, es el objetivo de nuestra terapia. Nosotros lo hacemos con instrumentos electrónicos adecuados que realiza la captación celular e inician una organización interactiva de campos".
Según prometen, este método detiene el proceso de la enfermedad (aquello que esté generando la contractura, en este caso) para que no avance, otorgando un grado de desinflamación que alivia los dolores y mejora la movilidad articular.
No hay una cantidad de sesiones mínima, sino que depende de cada caso, por lo que antes se requiere una entrevista médica evaluativa.
EL COMBINADO
Es quiropraxia, pero orthomolecular. Se lo conoce como método InBalance y es un tratamiento diseñado, justamente, para brindar balance y relajación. "Es una combinación de técnicas suaves de alineación de columna (ajustes de precisión) y el BioComplex 35 (emulsión para piel descontracturante y regenerativa, con más de 35 oligoelementos orthomoleculares), el cual se utiliza al finalizar la sesión, actuando profundamente en la génesis del bienestar del paciente", explica el doctor Adrián Jaime, de InBalance Center. Y agrega: "Etimológicamente, ‘orthomolecular’ significa ‘devolver el balance correcto a nuestro organismo’. Eso lo podemos lograr químicamente desde la medicina o mecánicamente desde la quiropraxia". ¿Por qué es bueno para combatir las contracturas? Según el profesional, este método corrige la subluxación vertebral, devolviéndole así la integridad al sistema nervioso y al cuerpo su capacidad innata de autorecuperación.
¿Cómo? A través de ajustes suaves, indoloros y naturales (no utilizan antiinflamatorios ni cirugía). En una sola sesión de 35 minutos prometen alinear la columna, descontracturar toda la zona tratada, mejorar la circulación y la eliminación profunda de toxinas y revitalizar el sistema nervioso central. "Ésta es la diferencia con otras técnicas kinesiológicas que muchas veces llevan mucho tiempo hasta que se ven los resultados",destaca Jaime.
EL DIFERENTE
Se llama Bones for Life (huesos para la vida) y es un método creado por Ruty Alon (en Israel), basado en el método Feldenkrais, que logra mejorar la calidad de los huesos. ¿Qué tiene que ver esto con las contracturas?
"El hueso pierde calcio en el transcurso de la vida y acelera esta pérdida cuando la mujer entra en la menopausia y, en menos escala, cuando el hombre entra en la andropausia", explica Mónica Vargas, reflexóloga y especialista en esta técnica. Y profundiza: "Ruty Alon investigó que el calcio se pierde en los huesos que no respetan una alineación saludable y que durante la marcha y los movimientos cotidianos, las presiones que permanentemente se ejercen sobre los huesos circulan por lugares que no están preparados para recibir presiones, puesto que con los años el cuerpo se fue desalineando, fue perdiendo su estructura correcta". Así, esta técnica hace hincapié en la correcta alineación para lograr tener huesos fuertes (y, como consecuencia, también nos libra de las contracturas).
La técnica es por demás sencilla. Se trata de una especie de masaje, para el que no es necesario sacarse la ropa. La terapista hace una leve -mínima- presión en algunos puntos clave de la espalda y el cuello, que el paciente no sólo no siente sino que le genera una sensación agradable y relajante. De esta manera, va despegando los músculos del hueso. Si lo combinás con reflexología, los resultados son inmejorables. La frecuencia ideal es una vez por semana hasta tanto corrijas la postura.





































