jueves, 25 de octubre de 2012

Secretos para preparar una buena taza de té


 
 
El té implica servicio y una bella ceremonia que puede celebrarse a diario, en todos los ámbitos y con diferentes personas. Aprendamos cómo prepararlo para que exalte todas sus cualidades. 

Si bien es cierto que el ritmo de vida actual, nos lleva a optar por la practicidad, a la hora de escoger degustar un té en saquitos o un té en hebras, la experiencia placentera que puede darnos este segundo no tiene parangón.

La hoja de té trabajada artesanalmente, se despliega en la taza o en la tetera en toda su dimensión. Ha sido tratada con tanto respeto y cuidado que conserva todas sus propiedades intactas y proporciona aromas y sabores profundos y complejos, que toda persona puede valorar y apreciar.
La preparación de un té en hebras, implica un cuidado y un detalle que vale la pena considerar para que el resultado que obtengamos sea óptimo. Aquí les acercamos algunos tips a tener en cuenta:

La conservación de las hebras
Es importante tener en cuenta, además de nuestro gusto personal, el aspecto, aroma y textura del té y, al adquirirlo, es fundamental ser cuidadosos en su guarda y conservación, para que permanezca intacto a lo largo del tiempo. Factores como la luz, la temperatura, la humedad y los olores, pueden afectar la calidad de las hebras de té por lo que es ideal guardarlo en cajas o latas cerradas y protegidas.

La elección de la tetera adecuada

El invento de la tetera facilitó la preparación y el consumo de esta bebida, y su historia es tan increíble, como la del propio té. Así, las primeras teteras fueron de barro y arcilla mientras que, la llegada del té a Europa, dio lugar al surgimiento de otros materiales para fabricarlas, a partir de allí salieron al mercado teteras de plata, porcelana, hierro y las más actuales de cerámica y de vidrio.

Para prepara té, se puede utilizar una tetera de cualquier material, aunque los expertos sugieren una para cada estilo de té. Es más, se recomienda reservar una tetera para cada variedad, ya sean tés fuertes, suaves, blends o tisanas. Hoy existe una gran cantidad de modelos, estilos, tamaños y materiales entre los que podemos elegir a la hora de iniciarnos en este maravilloso mundo.


El agua ideal para el té

La calidad del agua es un factor que no se puede dejar de considerar, y en esto es importante que sea pura, fresca, sin sabor ni olor, sin calcio ni sedimentos, lo que indica que lo ideal es que sea mineral o de red filtrada. Cuando el agua escogida es buena, realza el sabor y aroma del buen té.

Tiempo y temperatura de la infusión
Es importante respetar la temperatura del agua y el tiempo de infusión, (es decir el tiempo de contacto entre las hebras y el agua) para cada tipo de té.
El agua nunca debe hervir porque destruye las propiedades del té y sus valiosos componentes. Como guía o regla general:

- El Té negro debe prepararse a 95º c, entre 4 y 5 minutos de infusión.
- El Té verde a 85ºc, entre 2 y 3 minutos.
- El Té blanco debe prepararse a 85º C, durante 7 minutos.
- El Té azul o oolong a 85º C de 2 a 4 minutos.
- El Té rojo o Pu ehr a 85 º C durante 2 minutos.

La utilización de azúcar y endulzantes
Endulzar el té es un tema que genera controversia y, si bien depende del gusto personal, es cierto también que los endulzantes alteran las notas y sabores del té. Debemos tener en cuenta que, en un té en hebras y de calidad, no se perciben sensaciones de aspereza, astringencia ni amargor en boca, por lo que el uso de estos elementos es innecesario. Es aconsejable experimentar esta sensación como parte del aprendizaje de la degustación, sin embargo, si el deseo es endulzar, se recomienda utilizar azúcar integral, negra o miel.



Asesoró
: Lic. Silvina Fortuny. Sommelier de Té.  Tea and Company.  Tucumán 185 esq. Almirante Brown. Godoy Cruz. 4247815.
info@teandcompany.com.ar

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