domingo, 9 de diciembre de 2012

Recetasoy de Cocina. Hoy: Cheesecake de limón y cerezas



Este clásico de la repostería admite algunas variantes. Ya te enseñamos a preparar una versión de chocolate blanco y café con salsa de frutillas; hoy presentamos el paso a paso de un cheesecake más tradicional aromatizado con ralladura de limón y acompañado por una irresistible salsa de cerezas. Servilo como postre o a la hora del té, es una opción infalible ¡que se disfruta con todos los sentidos!
Por María Paz Urrutigoity
Cheesecake de limón y cerezas 
Rendimiento: 8 porciones
Ingredientes:
Para la masa

 200 gr de harina
 100 gr de azúcar
 100 gr de manteca
 1 huevo

Para el relleno                                                                 

 500 gr de queso crema                                                      
 4 huevos                                                                                  
 100 gr de crema de leche
 100 gr de azúcar
 40 gr de harina
 ralladura de 1 limón

Para la salsa
 500 gr de cerezas
 media taza de azúcar
Elaboración:
Vamos a comenzar nuestro cheesecake preparando la “masa quebrada”, que es la receta clásica para masas de tarta. Como su nombre lo indica, se quiebra en la boca y es muy crocante. Esta receta te sirve para cualquier tarta dulce que quieras realizar. Simplemente tenés que seguir el paso a paso prolijamente. ¡Manos a la obra!

Se coloca en un bol la harina, el azúcar y se mezcla todo con una cuchara de madera. Luego se le incorpora la manteca bien fría (¡fundamental!) cortada en cubos pequeños y se trabaja con las puntas de los dedos, hasta lograr una consistencia arenosa.

Finalmente se agrega el huevo y se une todo con la cuchara de madera hasta formar un bollo. Si la masa llegara a resultar muy seca, le podés agregar un chorrito de agua para unir (pero poquito, ¡ojo!). Se envuelve el bollo en papel film y se coloca en la heladera durante diez minutos.

Pasado ese tiempo, se estira con un palote en la mesada enharinada y se cubre un molde para tarta de 24 cm de diámetro. No hace falta enmantecar el molde porque la masa tiene suficiente manteca como para no pegarse. Se lleva a la heladera durante 15 minutos, y mientras, se prepara el relleno. No te preocupes si al estirar la masa, esta se rompe. Una vez en el molde, la podés unir con los dedos y armar parchecitos en los huecos que hayan quedado.


El relleno que te voy a enseñar es el clásico de cheesecake, el cual aromatizamos con ralladura de limón. Para que puedas ampliar tus horizontes culinarios, te cuento que podés reemplazar la ralladura de limón por unas gotitas de esencia de vainilla, ralladura de naranja o agregarle semillas de amapola, ¿qué tal?
Para prepararlo, se vierte la crema de leche en un bol y se mezcla con el queso crema, el azúcar, la ralladura y los huevos. Finalmente,  se agrega la harina y se revuelve con un batidor de mano hasta obtener una preparación homogénea.

Se vuelca el relleno en el molde forrado con la masa y se lleva a horno a temperatura media (180º) hasta que la superficie esté seca al tacto y al mover la placa, el relleno se vea firme (como un flan).

Al cocinar el cheesecake, es fundamental para obtener un buen resultado que el horno esté a temperatura pareja todo el tiempo de cocción y sacar el cheesecake en el punto justo. A mí no me gusta dar tiempos de cocción, ya que creo que cada horno es un mundo. Sin embargo, calculá que serán no menos de 30 minutos.
Para la salsa, se cortan las cerezas a la mitad, se les retira el carozo y se ponen junto con el azúcar en una olla. Se cocinan a fuego fuerte hasta que el azúcar se disuelva y se forme una salsa. No te entusiasmes con el tiempo de cocción ya que la idea es que las cerezas queden caramelizadas pero que preserven su textura.

Se sirve el cheesecake frío y bañado por la salsa. Excelente para servir como postre o a la hora del té, y en buena compañía por supuesto…

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